Cuidados de las zinnias.

La zinnia es una preciosa planta anual que puede cultivarse en jardín, en macizos y en balcones. Sus coloridas flores son muy apreciadas en ramos de flores. Éstas florecen durante todo el verano y, como decimos, la paleta de colores que podemos encontrar es muy variada.

Los cuidados y el mantenimiento de las zinnias son muy sencillos, como comprobarás en los siguientes consejos prácticos que hemos preparado. Con ellas tendremos una explosión de color en nuestras terrazas o jardines.

Información sobre las zinnias

De origen mejicano, las zinnias son unas plantas anuales con una bella floración de colores que va desde el rojo al amarillo, pasando por el naranja, el rosa, el crema, el blanco o el violeta. Las zinnias son plantas próximas a las margaritas y a las cosmos. Sus flores de colores las encontramos al final de largos tallos que pueden ir desde los 20 cm hasta el metro de altura, dependiendo de la variedad.

Existen múltiples variedades de ésta, variando en forma, tamaño y color. Las más comunes son las de la especia Zinnia elegans. Igualmente podemos encontrar muchos híbridos (casi un centenar) de esta planta, también con muchos coloridos y formas diferentes. Si quieres tener un balcón lleno de vida, lo ideal es que mezcles diferentes especies de zinnias de diferentes colores.

Plantación de las zinnias

A las zinnias les encanta el calor, por lo que es difícil verlas crecer en climas fríos. Si quieres una floración precoz, su plantación debes realizarla desde principios de marzo hasta abril. Si quieres la floración normal, el mes de mayo es cuando debes realizar su plantación en plena tierra o en maceta.

Siempre deja una separación de 20 cm como mínimo. Si las cultivas en el exterior, mucho cuidado con las babosas, ya que éstas se deleitan con las primeras hojas de las zinnias.

Cuidados y mantenimiento de las zinnias

Debes colocar las zinnias en un lugar en el que reciban luz a pleno sol gran parte del día. Como decíamos anteriormente, su floración puedes empezar a notarla en julio y se alargará hasta septiembre.

El suelo cuida que sea rico en humus y, sobre todo, consigue que sea perfectamente drenante. Un exceso o una acumulación de agua pueden acabar con tus zinnias. Y ya que hablamos de riego, decir que las zinnias necesitan un riego regular (sobre todo en épocas de mucho calor o de poca lluvia). El riego es preferible que sea por la mañana y con mucho cuidado de no mojar el follaje, a riesgo de que aparezca moho en la planta.

La fertilización es muy útil. Utiliza un abono especial para plantas con flores en líquido o granulado. Poda las flores marchitas para estimular el desarrollo de nuevas flores y no dudes en cortar tus zinnias para crear preciosos ramos. ¡Cuanto más cortes, más se estimula su floración!

Por último te diremos un pequeño truco para tus floraciones anuales. Si dejas algunas flores marchitar, éstas producirán semillas que podrás recoger para usarlas como semillas para el año siguiente.

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