Antes de hacer una promesa hay que pensar bien como decirla.

Hay promesas que suenan muy bonitas y muy románticas pero hay que tener mucho cuidado al decirlas porque cuando hacemos una promesa con mucha emoción, éstas se vuelven contratos que encadenan a nuestras almas y a las de nuestros descendientes. Entonces, por ejemplo, un nieto puede sentir que tiene que estar con alguien por la promesa que hizo el abuelo.
Hay promesas que en su momento parecen positivas como “te amaré por siempre solo a ti”, “estaré a tu lado por siempre”, pero ¿qué pasa si no las puedes cumplir porque te mueres, por ejemplo?, ¿qué pasa cuando te encuentras en otras vidas con varios a los que hiciste la promesa? Muchas mujeres que padecen de abuso se quedan en la situación porque en el inconsciente está esa promesa de “estaré a tu lado por siempre”.
También hay otras que desde un principio son negativas como “nunca te perdonaré”, “no me vuelvo a enamorar”. Pero todas al final nos impiden elegir desde nuestro libre albedrío y por lo mismo el alma nos trae situaciones para que las liberemos.
Cuando hemos liberado esas promesas podemos volver a elegir estar con alguien, pero desde el amor y la libertad. En fin, antes de hacer una promesa hay que pensar bien como decirla.

Annete Ruiz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s