PARA VER, PRIMERO HAY QUE CREER…

PARA VER, PRIMERO HAY QUE CREER…

¡Convéncete! Hay una gracia a la que tienes derecho por ser hijo de Dios: recibir lo que pides. Aun así, no basta solo con que pidas. Hay algo más importante. Así como pidas, recibirás. Eso significa que si tú pides como probando a ver, sin confiar por completo en el Poder y la Gloria de Dios, sin conseguir creer con total certeza en tu corazón que Dios puede darte eso que deseas, sin fe verdadera… Dios no podrá obrar convenientemente a tu favor. De hecho, actuará en tu vida de acuerdo a esas creencias.

¡Ahí es donde está el quid de la cuestión! Si dudas —siquiera de modo mínimo—, es falta de fe. Y sin fe es imposible propiciar la intervención de Dios. Por esa razón, si aspiras en serio a recibir la ayuda y guía divinas en acontecimientos futuros, deberías antes saber responder a estas trascendentales preguntas: ¿Cómo es tu fe? ¿Eres de los que tienen que ver para poder creer? ¿O eres de los que creen sin ver? Porque ten en cuenta que el ver para creer no es fe. En contraposición, la fe es auténtica cuando se llega a creer “que con Dios todo es posible”. Ya lo dijo Jesús, el Maestro espiritual más grande de todos los tiempos: “Bienaventurados los que no vieron, y creyeron”. De ahí la importancia de que desarrolles esa clase de fe: ¡creer sin ver! Porque una fe inquebrantable en Dios será tu mayor poder.

la-foto-1

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s