Sistema digestivo frágil, intolerante a la proteína animal así como a la lactosa. Clásicos vegetarianos, tolerantes a las adaptaciones dietéticas y ambientales. Responden mejor al estrés con acción calmante.
Reglas generales
- Elige carbohidratos buenos. Los cereales integrales son los mejores.
- La espirulina de Hawai, productos de soja, algas de mar, huevos, nueces y fríjoles son las mejores opciones de proteína.
- Elige una dieta rica en fibra, granos enteros, vegetales y frutas.
- Come más verduras y frutas de color verde oscuro, amarillo, naranja y rojo.
- Bebe agua para calmar la sed. Evita las bebidas azucaradas, incluyendo jugos 100 % de fruta, leche (incluyendo la saborizada), tés endulzados. Puedes beber una o dos tazas de jugo de fruta, pero solo si está recién exprimido.
- Un multivitamínico diario, con vitamina C, E, A, B12, hierro y calcio, puede ser saludable.
Ejercicio
- Camina alrededor de 10.000 pasos diarios (unos 7 km).
- Varía el tipo de ejercicio físico para trabajar en los diferentes grupos musculares.
- Elige todas aquellas actividades físicas que disfrutes.
- Trata de hacer ejercicio al aire libre. El sol y el aire fresco, especialmente en un entorno tranquilo y natural, son energizantes y fortalecen la conexión cuerpo-mente.
- Escoge actividades de bajo impacto. El ejercicio extenuante no es necesario para este tipo de sangre.
- Intenta integrar la actividad física que fortalece la conexión cuerpo-mente, la cual puede tener un profundo impacto en tu bienestar general, abordando ambas dimensiones como una sola entidad.
