EL PODER DE LA RESPIRACIÓN PROFUNDA…
Cuando estés confundido(a) y necesites un estado de claridad, relajación o un impulso de energía, no importa dónde estés o qué estés haciendo, toma un par de respiraciones lentas y profundas. A continuación, suelta todo tipo de tensiones: esa preocupación, esa culpabilidad, ese rencor… ¡Suelta! ¡Suelta! Relájate… Detén tu mente dispersa y agitada. Tan solo respira profundamente. Sentirás que la paz te envuelve el alma. Recuerda: cuando no sepas qué hacer, solo párate… y respira. Lo ideal sería que repitieras este proceso varias veces seguidas.
