Las llamadas «Ovejas Negras» de la familia son en realidad «Buscadores Natos» de caminos de liberación para el árbol genealógico. Aquellos miembros del árbol que no se adaptan a las normas o tradiciones del Sistema Familiar, aquellos que desde pequeños buscaban constantemente revolucionar las creencias, yendo en contravía de los caminos marcados por las tradiciones familiares, aquellos criticados, juzgados e incluso rechazados, esos, por lo general son los llamados a liberar el árbol de historias repetitivas que frustran a generaciones enteras.
Las «Ovejas Negras», las que no se adaptan, las que gritan rebeldía, cumplen un papel básico dentro de cada sistema familiar, ellas reparan, desintoxican y crean una nueva rama en el árbol genealógico. Gracias a estos miembros, nuestros árboles renuevan sus raíces. Su rebeldía es tierra fértil, su locura es agua que nutre, su terquedad es nuevo aire, su apasionamiento es fuego que vuelve a encender el corazón de los ancestros. Incontables deseos reprimidos, sueños no realizados, talentos frustrados de nuestros ancestros se manifiestan en la rebeldía de dichas ovejas negras buscando realizarse.
El sistema, por inercia querrá seguir manteniendo el curso castrador, tóxico de su tronco, lo cual hace la tarea de nuestras ovejas una labor difícil y conflictiva. Sin embargo, son las que traen nuevas flores a nuestro árbol. Son ellas las que traen nuevas ramas de descendencia, rompen viejos patrones y crean los nuevos. Que nadie te haga dudar, cuida tu «rareza». Eres el sueño realizado de tus ancestros.
