Una Serpiente entró a una carpintería. Mientras avanzaba hacia una esquina, pasó por al lado de una sierra, y se cortó un poco.
Al momento reaccionó girando y mordiendo la sierra lastimandose la boca.
Sin entender que había pasado y suponiendo que la Sierra lo había atacado, decidió enrollarse en la Sierra para asfixiarla con toda su fuerza.
Lamentablemente la sierra mató a la Serpiente.
Muchas veces reaccionamos con enojo, pensando en lastimar a los que nos hirieron, pero nos lastimamos a nosotros mismos.
En la vida a veces es mejor ignorar situaciones, personas u ofensas, porque las consecuencias muchas veces pueden ser irreversibles y catastróficas…
En definitiva la sierra es sierra, no hay que enojarse porque cortó, pero si aprendemos que corta, podemos tomar distancia ![]()
por un mundo con menos reacción y más actuar con distancia de las emociones que nos nublan.
