Algún dia entenderemos que cada quien lleva su canción en el alma.
No puede escucharse sin recorrer el camino de nuestras pasiones, y escuchar nuestro ser en el mundo en relación a los otros.
Amar nuestro inconsciente y nuestra soledad, es un lugar privilegiado para recibir el encuentro del amor como lugar para dos soledades que pueden amarse en compañia.
Este mundo es tan hostil que el ruido no permite escuchar la sinfonia de las almas…
