Cuando la vida brille en tus ojos y te dé motivos para reir, hazlo con el alma, rie hasta las lágrimas, hasta que tu estomago no dé más!
Cuando las circunstancias te lleven a sentirte solo, y la tristeza colme los espacios vacios de la soledad, llora; y hazlo sin reservas, sin temores ni complejos, deja salir el llanto y que sea éste el que lave las penas que te agobian…
No reprimas tus sentimientos porque son un regalo de Dios para hacerte más humano…
