Cuando algo se termina, el amor de pareja, de amigos, de compañeros o cualquier otro término…

Cuando algo se termina, el amor de pareja, de amigos, de compañeros o cualquier otro término, el dolor es a veces ineludible. Algunos lo toman mejor que otros. Pero siempre es transformador, siempre nos libera y nos permite avanzar a nuevas experiencias y alegres sorpresas. La naturaleza nos lo enseña mejor al renovar sus hojas año a año, al cambiar las estaciones, al atardecer y amanecer todos los días. Abracemos los finales, porque aunque sintamos dolor y tristeza nos permite atrevernos a pasar a través de esas emociones alcanzando la dicha del cambio, la dicha de un mundo nuevo que lo ilumina todo, que lo repara todo, para un nuevo renacer, natural y ligero, alegre y libre.

2339307w320

Deja un comentario