¿POR QUÉ PENSAR, SENTIR, HABLAR Y ACTUAR EN POSITIVO?
Imagina que estás en un Jumbo, en algún lugar sobre Europa, cuando se desprende un motor. ¿Cómo te gustaría que reaccionase el piloto? Tal vez preferirías que no perdiese la calma y dijese:
—Pónganse los cinturones, por favor. Van a notar algunas sacudidas, pero hallaremos el camino de regreso.
O que el capitán echase a correr arriba y abajo por el pasillo gritando:
—¡Vamos a morir! ¡Vamos a morir todos!
¿En cuál de ellos confiarías para que llevase a buen término la aventura?
Piensa ahora en la vida cotidiana, donde tú eres el piloto y capitán. ¿Qué planteamiento será el más idóneo para solucionar tus problemas? ¿«Hallaremos el camino» o «Vamos a morir todos»? En eso consiste la esencia del pensamiento positivo. No ofrece garantías, pero te concede la mejor oportunidad.
Los perdedores se fijan en lo imposible, hasta que no ven más que la imposibilidad. La persona de mentalidad positiva se fija en lo posible, y al concentrarse en lo posible, consigue que las cosas se hagan realidad.
Andrew Matthews
