El principal síntoma de las lombrices intestinales es la picazón anal y todos los miembros de la familia están expuestos al contagio.
Las lombrices intestinales se alojan en la parte baja del intestino grueso y, por lo general, los más afectados son los niños. Para evitar su contagio hay que buscar un remedio oportuno y extremar las medidas de higiene.
Pero, ¿cómo se reproducen? Las hembras trabajan por las noches depositando huevos diminutos alrededor del ano. Ante un caso de infección es importante que todos en casa realicen un tratamiento preventivo y se tomen medidas, porque el contagio sucede con solo tocar sábanas, alimentos u objetos.
Mientras los huevecillos existan, la infección no va desaparecer. Puesto que estos llegan a sobrevivir hasta 2 semanas fuera del organismo. Es decir, la misma persona puede infectarse porque se quedan en diferentes partes del cuerpo y brota de nuevo la infección al llevarse las manos a la boca.
Sintomas-
- Ausencia de apetito.
- Distensión abdominal.
- Dolor de cabeza, náuseas y mareos.
- Debilidad.
- Rostro amarillento.
- Rechinar los dientes, sobre todo al dormir.
- Estreñimiento o diarrea.
- Infecciones íntimas.
Ajo, semillas de calabaza y menta
Entre las cualidades del ajo destaca su poder antiséptico y antibacteriano, capaz de erradicar las lombrices. Mientras que las semillas de calabaza son una rica fuente de zinc, que refuerza el sistema inmunitario. Y las cualidades expectorantes de la menta ayudan ablandar los parásitos adheridos.
Ingredientes
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharada de semillas de calabaza (10 g)
- 3 hojas de menta
Preparación
- En primer lugar, pica los ajos y ponlos en un mortero.
- Enseguida, pela las semillas de calabaza y también las colocas dentro.
- De igual manera incorpora la menta.
- Machaca hasta que se forme una sola mezcla.
Bebe 1 cucharada al día de este preparado, hazlo durante al menos una semana. Si te parece que tiene un sabor muy fuerte, puedes rebajarlo con agua.
