¡CUIDADO! CADA PALABRA QUE PRONUNCIAMOS ES UN DECRETO…
Tarde o temprano, recogeréis el fruto de vuestras palabras y de vuestros pensamientos. «Las palabras son entidades, fuerzas que se mueven en espiral y que, llegado el momento, vuelven para influenciar la existencia de aquellos que las han pronunciado.» Las personas que no hablan más que de pobreza y de limitaciones, acaban padeciéndolas.

Florence Scovel Shinn