Tu vida cambia por completo cuando vives en paz. Y así descubres que no necesitas controlar la vida de nadie. Ahora vives y dejas vivir. Si tu pareja no quiere cambiar, no necesitas obligarle, porque tú cambiaste. Le puedes mirar con otros ojos, sin enojos, sin peleas, para vivir en paz. También puedes decidir dejarle e irte, porque esa vida no te hace feliz. Sí, cambiaste tu forma de comprender las cosas, ya no culpas a nadie, y decidiste dejar de sufrir, porque te diste cuenta que cada ser humano hace lo que necesita para ser feliz. Y descubriste al fin que quien tiene paz… tiene todo!
