NOSOTROS MISMOS PONEMOS EN MARCHA LA GRAN MAQUINARIA DEL «PEDIR Y RECIBIR»…
«Todo aquello que le pidas a Dios, Dios te lo concederá.» Esto es cierto para cada uno de nosotros. Pero si no hemos recibido todas las bendiciones de la vida, es porque hemos descuidado pedir, o no hemos pedido correctamente. Los siguientes son algunos de los lubricantes que mantendrán en perfecto funcionamiento la máquina de pedir y recibir: «Cuando reces, cree que ya lo tienes.» «No te muestres angustiado(a) por nada.» «Quédate quieto(a) y ve (visualiza) la salvación del Señor.» «No limites al Santo de Israel.»
Florence Scovel Shinn
