Síntomas de deficiencia de vitamina E
Los síntomas incluyen reflejos ralentizados, dificultad para caminar, falta de coordinación y de sensibilidad postural (saber dónde están las extremidades sin mirarlas), y debilidad muscular. En los niños puede que los párpados estén caídos (ptosis palpebral) y que tengan dificultad para mover los ojos.
En adultos con deficiencia de vitamina E debido a un trastorno de malabsorción, estos síntomas raramente se desarrollan porque los adultos almacenan grandes cantidades de vitamina E en el tejido graso (adiposo).
La carencia de vitamina E puede causar una forma de anemia en la que se destruyen los glóbulos rojos (anemia hemolítica). Los recién nacidos prematuros con carencia de vitamina E tienen riesgo de presentar este grave trastorno. En estos lactantes pueden producirse una hemorragia intracraneal y un crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos oculares (un trastorno denominado retinopatía del prematuro). Asimismo, los recién nacidos afectados pueden presentar debilidad muscular
