Todo aquellos a los que consideras como la causa de tu malestar y de tu sufrimiento son en realidad aquellos a los que puedes estar agradecido, ya que literalmente ellos no son los que te hacen sufrir sino los que te reflejan el dolor que ya está en tu interior.
Gracias a ellos puedes tomar consciencia de los aspectos oscuros que están en tu interior (miedo, enojo, ira, tristeza, odio, culpa, etc.) y así poder darte cuenta de que aún hay mucho que sanar (limpiar) en ti.
Observa bien… tú no eres todos esos aspectos oscuros, eso es tan solo ilusión; lo que tú eres realmente es Esto que es consciente. Simplemente es así.
Desidentifícate de todo aquello que consideres como «contenido» y permanece en paz en Esto que Es más allá del contenido.
Perdónate por proyectar tus miedos y observa la paz que sientes una vez te has perdonado.
