Reflexiones que alimentan el Alma
No podemos evitar el dolor pero podemos evitar que dirija nuestra vida.
Valora más dos manos que te abrazan en tus momentos de tristezas… que mil manos aplaudiendo tus éxitos.
«La mejor medicina para el alma, es la dulzura de otro ser humano. Siempre se amable y trata a los demás, como te gustaría que te trataran».
Cuando la vida es dulce da gracias y sonríe.
Cuando la vida es amarga da gracias y crece.
No permitas que nadie corte tus alas…
Tú decides qué tan alto quieres volar.
Cuando te sientes abatido solo la paz de Dios es capaz de traer reposo a tu corazón.
Dios te dice hoy…
¡Aunque no me veas; te cuido!
¡Aunque no me sientas; te toco!
¡Aunque no lo creas; te amo!
Y aunque aveces lo dudes; ¡Siempre estoy contigo!
¡Hasta el final!.
No puedes depender de otra persona para ser feliz, pues ninguna relación te dará la paz que tu no hayas creado en tu interior.
Siéntete orgulloso de cada cicatriz en tu corazón, cada una tiene una lección de vida.
El destino pone a muchas personas en tu vida, pero sólo las mejores permanecen para siempre.
Existen dos causas que producen confusiones: no decir lo que pensamos y no hacer lo que decimos.
Debes perdonar a la gente, no porque se lo merecen sino porque tu mereces estar libre de ellos.
Mereces liberar tu corazón del odio y del rencor.
Muchas veces a la persona más importante a la que debes perdonar es a tí mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.
Cuida tus sueños, son los hijos de tu alma.
Son las huellas de lo que acabaras consiguiendo.
No hay tiempo para el pasado cuando el futuro tiene mejores oportunidades.
Lanza tus sueños al cielo como una cometa, y nunca sabrás lo que recogerás: una nueva vida, una nueva amistad, un nuevo amor…
