Desperté a la realidad. En ese instante de no-tiempo. Descubrí que cuando creía mis pensamientos, sufría, pero cuando no los creía, no sufría, y que esto es cierto para todo ser humano. La libertad es tan sencilla como eso. Comprendí que el sufrimiento es opcional. Encontré un gozo en mi interior que no ha vuelto a desaparecer, ni por un instante. Ese gozo se encuentra en todos, siempre.
– Byron Katie
