Cuando mueres no te llevas nada,
ni tus secretos,
ni tus conflictos emocionales,
ni tus problemas,
ni tus temas sin resolver:
¡¡NADA!!
Los heredan tus hijos,
y los hijos de tus hijos,
y los hijos de los hijos de tus hijos…
Hasta Re-Sol-Verlos.
Hasta Re Con SI liar
y Re UNIR lo que fue separado
y Sanar lo que causó dolor.»
Silvana Casalino.
