Es válido soltar lágrimas hasta inundar la almohada, pues el dolor del alma no es cualquier cosa, y es la única forma que conozco de sobar y eliminar el dolor que produce un corazón roto.
Segura estoy que es la única forma de prepararte para la siguiente vez que te duela el alma, es la única forma en la que tienes esperanza de un nuevo y mejor comienzo.
