La bella fábula de la rana sorda

La bella fábula de la rana sorda

Hoy recordamos la bella fábula de la rana sorda que siempre será necesario releer para reconocer que la fuerza para salir adelante con nuestros sueños y proyectos está dentro de nosotros y las palabras negativas de los demás es mejor dejarlas de lado.

La fábula de la rana sorda
Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo. Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas que estaban en el fondo que era muy difícil salir y lo mejor era que se rindieran.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas pero las ranas que estaban arriba seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles. “!Quédense tranquilas! ¡No van a poder!”

02

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían, no pudo más y se rindió. Ella se desplomó y murió pero la otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se entregara y se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando. Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le dijeron: “Nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de todo lo que te gritábamos”.

La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

Lecciones de la fábula de la rana sorda
La fábula original de Hsien-Sheng Liang nos presenta varias lecciones importantes:

Sin importar las circunstancias, siempre debes confiar en ti y perseverar hasta lograr tus propósitos.
Sé sordo cuando alguien te diga que no puedes alcanzar tus sueños.
Ten cuidado porque a veces, las voces que te desaniman están dentro de ti mismo.
Una palabra de aliento a alguien que está pasando por un mal momento, puede reanimarlo y ayudarlo a salir adelante… Una palabra destructiva puede ser lo único que se necesita para destruirlo.
Entonces, ya sabes: Debemos seguir con entusiasmos nuestras ideas y propósitos y no escuchar palabras de desaliento.

laranasorda

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s