Todos queremos ser afortunados, y en el afán de tener suerte hemos mutilado conejos, rehuido pasar por debajo de alguna escalera, solemos buscar desesperados tréboles de cuatro hojas, y por nada del mundo rompemos un espejo… la lista sigue, pero digamos que estas son las más populares.
La suerte está en tu cabeza
Ten pensamientos positivos. Pensar que puedes lograr algo te permitirá sentirte confiado y fuerte. Y si tienes el ánimo alto, lo más seguro es vayas tras lo que deseas y que lo logres.
