El Amor Divino, a través de mí, bendice el dinero que recibo, el dinero que doy, para que se multiplique en mis manos y en las de todas las personas a quienes lleguen. Decreto que la bendición aumenta las ganancias y lo que deseo para mí lo deseo también para todos los demás. La Ley de la Divina Provisión me hace prosperar.
