“No hagas al resto lo que no quieres que te hagan a ti” es una frase que nos inculcaron desde que tenemos uso de razón. Algunos dicen que quien la dijo por primera vez fue Confucio; otros, que está en un versículo de la Biblia. Lo cierto es que de esta frase nace una regla de oro, de la que se desprenden códigos morales, éticos y legales.
Incluso, los derechos humanos la tomaron para actuar de acuerdo con sus principios. Algunos ven como algo superficial la regla de no hacer al resto lo que no quieres que te hagan, pero esta se fundamenta, básicamente, en el respeto hacia el otro.
