No puedes sanar, en el mismo ambiente tóxico que te ha venido martirizando. Así que por más difícil que sea, toma tus zapatos más cómodos, agarra camino y practica el desapego.
Cuando algo malo te suceda, tienes tres opciones: dejar que te marque, dejar que te destruya o dejar que te fortalezca.
Lo único que te llevas de esta vida es lo que vives… Así que vive todo lo que te quieras llevar.
Todo lo que te molesta te enseña a tener paciencia. Todo lo que te abandona te enseña cómo levantarte sobre tus propios pies. Todo lo que te enoja te enseña a perdonar y ser compasivo. Todo lo que tiene poder sobre ti es para enseñarte a tomar el poder de vuelta. Todo lo que odias te enseña a amar incondicionalmente.
