LAS PERSONAS QUE PREDICAN PERO NO APLICAN…
Aquellos que predican, juzgan y no aplican, tarde que temprano terminan siendo avergonzados por sus propios juicios y palabras. Nosotros vemos constantemente esto en nuestras propias vidas. Los padres le dicen a sus hijos que no deben mentir, pero cuando ese mismo hijo contesta el teléfono, el padre suavemente manifiesta: «Di que no estoy en casa».
