La vida es un constante cambio.
¿Quien puede juzgarte por cambiar de opinión, de intereses, o simplemente por querer experimentar cosas nuevas? ¿Quién no ha transformado sus ideas, cambiado sus perspectivas o realizado nuevas elecciones alguna vez? Lo que no se mueve “se muere”, nos renovamos todos los días, desde nuestras células hasta nuestras ideas y pensamientos, en eso consiste la vida, en aprender y en crecer, por lo tanto, tienes el derecho a elegir realizar transformaciones, a querer terminar relaciones, a tomar decisiones, a realizar ajustes, a poner límites, es totalmente normal que lo que antes te gustaba tal vez ahora no y eso se llama crecer, tienes derecho a solicitar tu espacio, a expresar tus ideas y a realizar todo lo que te conecte con tu plenitud, siempre y cuando con esto no invadas la libertad o traspases el respeto con el otro, puedes y debes elegir cómo vivir tu vida en plenitud, pues finalmente, nadie más va a vivirla por ti.
