El amor engendra amor. El amor no se conforma sólo con amar sino que fluye hacia el exterior en actos de servicio. El amor es felicidad sólo cuando está libre de su ser individual. El amor debe revelarse en servicio; de otro modo, el amor no tiene valor o no es amor. El amor se sacrifica alegremente, sufre voluntariamente. Tal amor ilumina y bendice la vida.
