Eres merecedor de amor simplemente por el hecho de existir.
Nada de lo que hayas hecho,
nada de lo que hayas pensado,
nada de lo que alguien te haya dicho
puede alterar eso.
Como los antiguos Hawaianos dijeron tan hermosamente:
«He punawai kahe wale ke aloha»
El amor es una vertiente que fluye libremente
Es decir, el amor no tiene límites y está disponible para todos.
