Eliminemos de nuestra mente todos los pensamientos que nos impiden ser felices, todos los que nos producen miedo, enfado, duda, resentimiento, malhumor, frustración, tristeza, reproche, queja, excusa, etc. Ya que albergar negatividad de forma continuada (en lugar de ser optimistas), es una de las causas latentes que más debilitan nuestro sistema inmunológico
