𝐋𝐚 𝐥𝐮𝐜𝐡𝐚 𝐞𝐬 𝐜𝐨𝐧𝐭𝐢𝐠𝐨 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐨..
Tus mayores enemigos no están en el exterior, están dentro de ti.
La lucha es contra ti mismo y no con alguien más, es a ti mismo a quien tienes que vencer.
Ganarle a tus pensamientos limitantes. Ni tus peores enemigos pueden hacerte tanto daño como tus propios pensamientos.
Sólo podemos encontrar paz interior a través de la purificación de los venenos de la mente: el miedo, la ira, el orgullo, el apego, la culpa, los celos, la ignorancia, la incomprensión… Sólo entonces podremos ver claramente que el sufrimiento es sólo un reflejo de estos venenos.
Cuando no hay enemigos interiores, los enemigos exteriores no pueden herirte.
