Un principio básico es que lo similar se atrae. Cuando nuestro pensamiento está lleno de amor, compasión, y deseo de compartir incondicionalmente, atraemos almas similares. Lo similar se atrae. Pero cuando nuestro pensamiento está gobernado por egoísmo, ira o intolerancia, entonces las almas que atraemos pueden ser potencialmente muy dolorosas.
¿Qué hay en tu mente hoy?
Yehuda Berg
