Busquemos, como los reyes magos, una estrella brillante y especial que nos guíe a nuestra oportunidad navideña de servir a nuestro prójimo. Hagamos todos el viaje a Belén en espíritu, y llevemos con nosotros un corazón sensible y bondadoso como regalo para el Salvador.
Que todos tengamos una Navidad llena de gozo!
