Todos los pacientes diabéticos tienen riesgo de ceguera, pero muchos de los casos se pueden prevenir.
La retinopatía diabética es la principal causa de pérdida visual en adultos entre 20 y 65 años mundialmente 🌎, y es la tercera causa de ceguera irreversible en países en desarrollo.
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La retinopatía diabética se detecta mediante el examen de fondo de ojo 👁 y este debe realizarse con la pupila dilatada para valorar la retina completa. No duele, no molesta y no tiene síntomas hasta que ya hay un daño grave, por eso la importancia del chequeo oftalmológico estricto para detectar los cambios tempranamente.
El tratamiento es multidisciplinario: en etapas temprana un buen control metabólico puede retrasar la enfermedad. Posteriormente, cuando el daño ha progresado, se utilizan tratamiento invasivos como la foto coagulación con láser, inyecciones intraoculares y cirugía.
Los pacientes diabéticos deben visitar un oftalmólogo. Recuerda que la visión que se pierde por diabetes no se recupera.
