DEBEMOS ACEPTAR Y DESARROLLAR NUESTROS DONES…
Dios nos ha dado dones únicos. En nosotros yacen el amor, la inteligencia, la sabiduría, la imaginación, la comprensión, el discernimiento, la fe, la fuerza de voluntad, el entusiasmo, la fortaleza, etc. Estamos destinados a expresar positiva mente estos magníficos dones de Dios.
