Decir me quiero no es un acto de egoísmo.

Decir me quiero no es un acto de egoísmo, sino de fortaleza, decir me quiero no es un acto de orgullo, sino de amor propio…

Conocerse a uno mismo, quererse y respetarse es lo primero para poder iniciar una relación afectiva y sana, el amor propio debe ser la base para crecer juntos.

No te sientas mal por alejarte de aquellas personas o aquellas cosas que están impidiendo tu felicidad, todos nos merecemos vivir con paz, alegría, respeto y amor.

La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo, no le regales a nadie ni a nada tu estabilidad emocional.

He aprendido a quererme y después querer a los demás, he aprendido a decir ADIÓS por defensa propia.

mujer-feliz

Deja un comentario