Beneficios de orégano: un remedio natural para la congestión

Beneficios de orégano: un remedio natural para la congestión

Muchas personas pueden pensar en el orégano como una hierba para cocinar. Sus propiedades medicinales, sin embargo, son bastante extensas. Con sus beneficios antibacterianos, antiinflamatorios y antioxidantes, algunos de sus usos pueden sorprender. Se asocia frecuentemente con la salud respiratoria y inmune.

El orégano es una gran fuente de vitaminas A, C, E y K, así como una excelente fuente de fibra. Esta hierba también es alta en folato, hierro, manganeso, magnesio, potasio, calcio y B6.

El aceite de orégano tan potente como los antibióticos

Las características antibacterianas del orégano son una alternativa más sana a los antibióticos tradicionales para las infecciones de menor importancia, que pueden conducir a la disminución de la absorción de vitaminas, a la resistencia antibiótica, así como a eliminar las bacterias intestinales beneficiosas.

Hay muchos componentes que hacen que el orégano sea una hierba potente y curativa y descongetionante de pulmones. Dos de los compuestos químicos más potentes son timol y carvacrol. ¿Por qué son tan importantes estos dos componentes? El carvacrol es eficaz contra numerosas infecciones bacterianas, y el timol estimula el sistema inmunológico y estimula la curación. De hecho, este estudio mostró una mejora significativa e inmediata en los síntomas de las enfermedades respiratorias superiores.

Cuándo utilizar orégano

Siempre es mejor tomar medidas proactivas. Tan pronto como empieces a sentir un resfriado o una gripe, toma un té de orégano. El orégano impulsará tu sistema inmunológico, así como aliviará la congestión y la fatiga que se puede asociar con un resfriado o gripe. El orégano es también un gran reductor de fiebre.

Cómo hacer té de orégano para descongestionar los pulmones

4-6 cucharadas de hojas orgánicas secas de orégano

2-3 tazas de agua

1 rebanada de limón orgánico

Miel cruda orgánica al gusto

Instrucciones

Pon el agua en una olla pequeña.

Llevar a ebullición en la estufa.

Apagar. Añadir las hojas de orégano y infundirlas durante tres a cinco minutos y enfriar.

Colar las hojas y añadir miel y limón al gusto, si se deseas.

Beber caliente durante todo el día.

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