La vida, como el destino, tiene su curso.

La vida, como el destino, tiene su curso. Cuando intentamos llevarlo por otro camino, manipularlo a nuestro favor, nos damos cuenta de que no tenemos ningún control sobre ello. Todo lo que tiene que suceder llegará. Lo más maravilloso de las experiencias a menudo florecen después de una gestación dolorosa, en la que hay que enfrentarte a ti mismo. Las partes anuladas e ignoradas que temes.

Entonces, la aceptación plena de ti mismo y de la vida, te permite recibir las lecciones que necesitas para acercarte a ti mismo y, al hacerlo, poder amarte incondicionalmente. Esto sin tener que buscar por fuera lo que crees que careces porque no niegas la existencia de lo mismo dentro de ti a pesar de la abundancia de amor y luz que forma parte de ti.

Elige verte, reconocerte y amarte y la vida se encargará de mostrar lo maravilloso que eres.

66852761_2362438527344046_9117351791066644646_n

Deja un comentario