Eres mucho más de lo que nunca puedas llegar a definirte.
Eres un ser de majestuosa sencillez que olvidó quien era.
Nunca te menosprecies. La divinidad es tu esencia y tu poder de creación te lo confirma.
Tu derecho de nacimiento es la felicidad y tu aventura encontrarla.
Aunque no sepas quién seas confía en que una parte de ti sí lo sabe, nunca lo olvidó. No te obsesiones por saber cuál es tu misión, porque la principal es ser feliz, simplemente eso. Todo lo demás irá apareciendo según los pasos que escojas dar.
Camina por la vida con el amor por bandera y ábrete a descubrirte cada día un poco más.
