LA PARADOJA DEL CAMBIO SIN ESFUERZO.

LA PARADOJA DEL CAMBIO SIN ESFUERZO

Podemos de verdad cambiar sólo cuando nos aceptamos plenamente, tal y como somos ahora; con nuestros defectos, imperfecciones, dudas y todo.
Un verdadero pintor utiliza el lienzo que tiene a la mano; nunca espera a que llegue el lienzo perfecto para poder comenzar.
El arte tiene que surgir ahora.
¿Deseas tener la pareja perfecta? ¿La madre o el padre perfecto? ¿El jefe perfecto? ¿El cuerpo perfecto? ¿La iluminación perfecta? ¿La vida perfecta?
¿Qué te parecería aceptar profundamente lo que hay aquí, ahora mismo? ¿Qué te parecería aceptar a los demás, tal y como son en este momento? ¿Qué te parecería honrar las energías que están vivas, dignificar el sitio donde estás parado?
Un sitio extraño para empezar, hay que reconocerlo. Suena un poco extraño, absurdo. Como darte por vencido. Como conformarte con menos de lo que mereces. Como debilidad. Como alguien que no se exige y se tiene lástima a sí mismo. Como alguien que se permite hundir en el lodo.
Pero, espera.
¿Es la aceptación de “lo que es”, lo mismo que rendirse ante la posibilidad del cambio? Realmente, no.
¿Aceptar significa tolerar o “soportar” sentimientos difíciles? ¿Significa seguir ciegamente impulsos violentos? De ningún modo.
¿Aceptar significa volverte indiferente y pasivo, hacerte de la vista gorda ante la violencia del mundo, permitir que los demás caminen sobre ti y tus seres queridos? No.
¿Aceptar significa representar un papel falso, el papel del “muy espiritual, el que acepta profundamente, el de la persona completamente en paz”? No. La aceptación no es un papel, y no es personal.
La profunda aceptación significa alinearse con las cosas tal y como son realmente. Significa mirar a la vida de frente, en este momento. Significa poner atención a lo que hay aquí, a lo que ha sido dado, al lienzo real. Significa soltar falsas esperanzas y sueños y despertar a lo que es realmente cierto. Significa poner fin a la guerra, viendo “a través” de la ilusión de un “yo” separado de este movimiento misterioso de la vida. Significa decir sí a la escena presente de la película, incluso si no es la escena que planeaste o esperaste.
Esta es la paradoja suprema: que desde la profunda e incondicional aceptación de este momento aparentemente “imperfecto”, un verdadero, creativo, inteligente, sorprendente y fácil cambio puede suceder. Porque ya no estás en guerra, estás abierto a la posibilidad, y estás completamente vivo.
Has nutrido y fertilizado el suelo con atención amorosa y tranquilidad, y ahora, algo nuevo y hermoso puede emerger.
La mente nunca estuvo a cargo del cambio, de todos modos.
Y el suelo siempre fue confiable.

69295665_720876178383282_2764720394609885184_n

Deja un comentario