«Sólo aceptamos la partida de una persona, cuando sentimos haber recibido de ella todo lo que queríamos recibir; y sentimos haberle dado todo lo que le queríamos dar».
«Según la sabiduría amerindia, la “integridad” o “totalidad” no es el tiempo que uno ha vivido sino mas bien la plenitud con que ha iniciado cada momento completo. Si analizamos nuestro miedo a la muerte, vemos que en realidad lo que nos asusta es el momento siguiente, sobre el cual no tenemos control. Además, hay en esto, temor a la transitoriedad, al próximo cambiante y desconocido momento de la vida. Para ser individuos plenos que hayan nacido totalmente, debemos dejar de postergar la vida como tratamos de postergar la muerte. Deseamos capturar el mundo, dominar la realidad y transformarla en una imagen de nosotros mismos. Precisamente en ese intento de dominio está la raíz de gran parte de nuestro sufrir».
– Stephen Levine
