LA METÁFORA DE «CABALLO Y JINETE»…
Muchas veces ante la menor frustración nuestros sentimientos —los caballos según la frase de Platón que acompaña la imagen— se desbocan. En estas situaciones, debemos coger firmemente las riendas —nuestros pensamientos— y ser capaces de ejercer de jinetes deteniendo al caballo. Es decir, debemos volvernos conscientes de que somos nosotros quienes tenemos el poder de conducir nuestros pensamientos. O dicho en otras palabras, tenemos que volvernos conscientes de cada pensamiento que se cruza por nuestra mente.
