EL MAYOR DON QUE PUEDES OFRECER ES TU FELICIDAD
El mayor don que puedes ofrecer a otro es tu felicidad, pues cuando te hallas en un estado de alegría, felicidad o gratitud, estás plenamente conectado a la Corriente de la Fuente de Energía pura y positiva que eres. Cuando estás en ese estado de conexión,
cualquier objeto o persona que constituye el objeto de tu atención se beneficia de tu atención.
Nadie necesita que hagas ciertas cosas para que ellos se sientan satisfechos, pues todos tienen acceso a la misma Corriente de Bienestar que tú. Con frecuencia, otros (que no saben que tienen acceso a esa Corriente) son conscientes de su incapacidad de situarse en un lugar que les haga sentirse bien y te piden que te comportes de una determinada
manera para sentirse ellos mejor. Pero no sólo te sitúan a ti en una posición incómoda al
tratar de hacerte responsable de su dicha, sino que ellos también se colocan en una situación de esclavitud. Pues no pueden controlar la forma en que otra persona se comporta, y si necesitan ejercer ese control para sentirse felices significa que tienen serios
problemas.
TU FELICIDAD no depende de lo que hagan los demás
Tu felicidad no depende de lo que hagan los demás, sino de tu equilibrio vibratorio. La
felicidad de otros no depende de ti, sino de su equilibrio vibratorio, pues la forma en que uno se siente, en todo momento, depende única y exclusivamente de su combinación de Energías. La forma en que tú te sientes es simple y claramente el indicador del equilibrio
vibratorio entre tus deseos y tus vibraciones, que emites desde tu punto de vista.
No existe en el Universo nada más importante para ti que saber que la vibración que emites coincide con la vibración de tus deseos, y la forma en que te sientes te indica si
permites que se produzca tu conexión con la Fuente o no. Todo sentimiento positivo, toda
creación positiva, toda tu riqueza, claridad, salud, vitalidad y Bienestar, en suma, todas las cosas que consideras benéficas, dependen de la forma en que te sientes ahora mismo y la relación que esa sensación-vibración guarda con la vibración de quien eres y lo que deseas.
Tu Universo vibratorio se basa en la Ley de Atracción. Esto significa que en tu Universo sólo existe la inclusión. Cuando prestas atención a algo que deseas y dices sí, lo incluyes en tu vibración. Pero cuando contemplas algo que no deseas y dices no, también lo incluyes en tu vibración. Cuando no le prestas atención, no lo incluyes, pero no puedes excluir nada a lo
que le prestes atención, porque al hacerlo lo incluyes siempre en tus vibraciones, sin excepción.
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