Si tú no la tienes
Nadie puede tener fe por ti. Si tú mismo(a) no la tienes, nadie la puede tener por ti. La fe es una decisión personal y única, es una convicción interior que te mueve hacia el mayor bien; pero sólo tú la puedes tomar. ¡Comienza a proclamarla dentro de ti y a hacer actos concretos de fe! ¡Atrévete a ser diferente!
