El pensamiento es la vida interior. Por esta razón, dirige todo tu esfuerzo a liberarte de todos los pensamientos inútiles, compulsivos, repetitivos, dañinos, que provocan confusión y sufrimiento en ti y desgastan tu energía vital. La salud, la sabiduría, el amor, la paz, la alegría, la prosperidad, no podrán florecer en tu vida hasta que hayas aprendido a manejar, orientar y cultivar positiva y adecuadamente tu mente. O lo que es igual, hasta que no hayas aprendido a controlar esa ruidosa actividad a la que llamamos «pensar»
