En la experiencia humana, algunos eventos acostumbran a requerirse para aportar alegría, pero la alegría es el perenne y nativo estado del alma. El amor es también nativo del alma, pero el amor es secundario ante la alegría. ¿Puedes imaginar el amor sin alegría? No. La alegría sirve al amor. Cuando hablamos de la desgracia del amor inalcanzado estamos hablando de un anhelo insatisfecho. La verdadera experiencia del amor está siempre acompañada por la alegría.
