Es esencial saber que podemos contar con nosotros mismos, en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad. Es esencial saber perdonarnos, amarnos incondicionalmente y aceptarnos con todo lo que somos y hemos sido, y con todo lo que hayamos hecho.
Una de las grandes lecciones de las almas afines es que primero debemos amarnos totalmente a nosotros mismos. Mientras no lo hagamos el otro nos mostrará como nos hemos abandonado, traicionado, herido y rechazado.
Eres tu gran amor y tu soporte en todas las situaciones que vivas. Como nos cuesta verlo por las programaciones de que amarse a uno mismo no es humilde, es egocéntrico, nuestro propio ser se muestra en esa alma que llamamos llama o alma gemela, para que nos veamos. El amor que sientes a esa persona es el amor que olvidaste sentías por ti.
Todo es una proyección de tu interior. Tu llama gemela eres tú proyectándote afuera en esa otra persona, para que te reconozcas y regreses a ti. Por eso es tan importante sentir la unidad total contigo, para que en este plano ilusorio puedas experimentar la unión física con esa persona que te sirvió de espejo para verte.
Annete Ruiz
