LA ORACIÓN CORRECTA NO ES NUNCA DE SÚPLICA, SINO DE GRATITUD…
Aprende a dar gracias a Dios por todo, siempre. Empezando por estar vivo cada día porque eso ya es un gran regalo, un nuevo comienzo, una nueva oportunidad, un nuevo reto para tratar de mejorar o cambiar las cosas, para intentar crear un mejor y nuevo mañana.
