Controla los monstruos que acechan tu mente.
¿Cómo? Haz un pacto contigo mismo para no ver el mal, no oír el mal y no hablar el mal. Ora, bendice todo, da gracias continuamente a Dios y llena tu corazón con amor. La escritora y gran maestra en Metafísica, Florence Scovel Shinn, lo resume magníficamente: «Este es el objetivo del juego de la vida: ver claramente el bien y rechazar de la mente todas las imágenes del mal. Cada enfermedad o molestia está creada por un estado alterado de la mente.
